viernes, 2 de marzo de 2007

El Periodista Investigativo


La investigación periodística se realiza a partir del interés del periodista por desmantelar y abrir paso a un conocimiento de datos ocultos. La tendencia periodística a demás de tener la obligación de informar con veracidad, debe adquirir la noción de investigar, aunque no se considere relevante para el medio al que pertenece.

En el país la carencia de historia, de investigación y de contextualización imprimen al pueblo colombiano en una insensatez y desconocimiento progresivo de los hechos que transcienden diariamente, aquellos que se quedan inmersos en la regularidad de la información y la insuficiencia del tiempo. La facilidad noticiosa y la carencia investigativa hacen de los informativos medios para conformismo y la manipulación.

El periodismo investigativo se permite desmantelar, reconocer y denunciar los imperios que afectan el desarrollo de la sociedad, sin embargo es preciso concientizarnos del poder manipulador de las tendencias dominantes en la información. Estos como medios públicos o privados hacen alarde de su poder en la medida de tomar o irrevocar hechos que puedan ir en contra de sus intereses, impidiendo la libre expresión que promulga la constitución Colombiana.

Es posible caer en la manipulación de los medios de comunicación y en una limitación de los actos investigativos propuestos. Es así como algunas entidades informativas a través de la edición se hace cargo de lo que pueda publicarse, esperando con el paso del tiempo la ampliación de fuentes y términos que puedan enriquecer la información, resaltando de tal manera las falencias en la labor investigativa.


Es coherente e inteligente tomar la vocería de un pueblo, hallar una verdad que sea visible por todos, que de razón de algo y rinda cuentas a sus interesados, buscar en la sensibilidad propia la respuesta a la problemática ciudadana y a los hechos ocultos.

Hacer alarde del periodismo como modelo de liberación y evocación social haría parte de un nuevo método de superación económica, política y social en un país donde los fraudes, los robos, las desfalcadas, entre otros no harían parte de un nuevo gobierno. Sería ideal para alcanzar el modelo de vida tan anhelado. Pero la idea es bastante errónea, los imperios mediáticos no dejaran de lado sus intereses por brindar una verdad en los hechos, los investigados no permitirán una vocería de sus negocios y muy probablemente se alzaran en armas, atentando con la vida del periodista hasta silenciarlo.


Trabajar por el progreso y por el amor a lo que se desea es obtener resultados a corto plazo, la remuneración estaría de la mano con el ideal de superación y fortalecimiento nacional, mas el valor de la vida no tiene precio y el silencio no es mas que un modo de considerar que lo ocultado es una trampa que impide hallar lo oculto. El periodista es el único que puede medir su capacidad profesional e investigativa asumiendo los riesgos que trae consigo una revelación. De allí se evaluará una similitud con Faundes o Pablos en la inmersión investigativa o una simple percepción de los hechos que valorarán la sagacidad de los periodistas investigativos del mañana.

¿Crisis del periodismo en Colombia?






Los medios de comunicación dejaron de ser el medio democrático y de divulgación, que era utilizado para reaccionar ante los entes de poder. Con su posición en manos de industriales y del mercadeo mundial, limitaron el bien público.

Con la invención del Internet se esperaba su posicionamiento como un modelo de libertad, de opinión pública y de interacción mundial; sin embargo las industrias mediáticas lo convirtieron en método para atraer a las masas consumidoras.

La Internet siguió recortándole espacio a la imprenta que creo Gutemberg, debido a la velocidad y cantidad de información que vieja a través de la red que provoca saturación de datos que contiene cantidad de fuentes, rapidez en la obtención de datos, disminución en costos de desplazamiento y confrontación de fuentes. “Pero Internet es inmenso como el mundo y controlarlo por completo le será muy difícil, sino imposible, a los emporios de la información”. Rodolfo Prada Penagos.

Desde este punto es importante pensar el periodismo desde dos aspectos: el sometimiento de los medio de información a las leyes del mercado y la globalización; y por el otro redescubrir audiencias y recuperar las necesidades informativas de los ciudadanos.

La televisión, la radio y la prensa ha sido trasladadas por la tecnología, la cantidad y la calidad de la información a la que se accede por el Internet, le permite al cibernauta encontrar lo que busca, más no limitarse a las noticias que deseen proporcionar los medios masivos, allí se puede encontrar cualquier tema, a cualquier hora y a muy bajo costo.

Aunque la crisis del periodismo no consiste únicamente en los nuevos métodos adquiridos para obtener información rápida, la disminución de tiempo que tienen los ciudadanos colombianos y la falta de cultura por la lectura construyen uno de los problemas del periodismo impreso; mientras la radio va acelerada, demasiada información que no puede ser procesada, ni releída.

Al igual que la radio, la televisión está marcada por la inmediatez y por la escasez de información en sus emisiones noticiosas, están tan limitadas al tiempo que no se da espacio para profundizar los hechos y así tener una mirada crítica de los acontecimientos.

Las industrias mediáticas han limitado la información, dándole prioridad al entretenimiento y a los programas que ofrezcan enfoque de recreación e unión familiar bastante superficiales. Se puede vislumbrar claramente en lo noticieros, donde los espacios noticiosos están limitando a 15 o 20 minutos y el resto del noticiero de 1 hora u hora y media a los deportes y farándula.

Además de los vagos y superficiales espacios para la critica y la información los géneros periodísticos se limitaron para dar cabida al entretenimiento. La crónica se dejo de lado y son muy pocos los cronistas que figuran en la pantalla (se habla de la televisión principalmente por que es uno de los medios más vistos y más llamativos para algunos colombianos), uno de ellos es Pirry que mas que información o narración de historias bajo una modalidad narrativa interactiva cada una de sus crónicas o aventuras son espacios de popularidad.

La opinión se quedo en sueños o en la burla. Los canales de televisión privada dan espacio a la opinión y al debate en programas que se transmiten a altas horas de la noche, cuando la mayoría de los televidentes están dormidos y bastante cansados para levantarsen temprano la siguiente mañana, aunque se debe reconocer que los temas son de interés están en un horario no muy apropiado.

Y que decir de los canales públicos. El deporte es uno de los espacios de interés para algunos colombianos; sin embargo están faltos de cultura de dominación de los temas y documentación. La critica que se ha levantado entre los periodistas deportivos es la Tele polémica “Las discusiones muchas veces son sin sentido y parece que tuvieran un libreto que los obligara a pelear cada diez minutos. En eso es experto un panelista de ese programa y una de las personas que menos sabe de fútbol en Colombia: Edgar Perea”. Manuel Carreño. Columnista invitado.

Tal parece que los medios de comunicación dejaron en vilo la suerte de sus televidentes en programas de entretención carentes de objetividad e idealización cultural y educativa; además de incumplir con sus objetivos principales: educar, informar y entretener.

Se debe aspirar a la creación de modelos críticos y de opinión que no se limiten a lo acordado por las industrias y el mercado informativo, por el contrario se construya una identidad democrática y participativa capaz de tomar decisiones que contribuyan al país. Lo importante serpia redireccionar los objetivos y a la audiencia.